Autoestima o el aprecio de uno mismo

     La autoestima viene a ser la valoración y el aprecio de nosotros mismos, la imagen de uno mismo, es nuestra propia evaluación de lo que somos.
     La autoestima se compone de los pensamientos, sentimientos y percepciones sobre nuestros rasgos físicos y personalidad y manera de ser.

     La valía personal afecta a nuestro modo de relacionarnos con el mundo, que a su vez influye en nuestra autoestima. En general, tendemos a una autoestima alta, positiva, aunque no siempre es así: todos hemos tenido rachas en las que nos vemos peor.

    La autoimagen mental se va formando en la infancia, fruto de las interacciones familiares y sociales, de la experiencia. La calidad de las relaciones con otras personas marcará la autoestima.
     En un contexto de respeto y confianza, se desarrollará un concepto de uno mismo como capaz, valioso y aceptado, en sí mismo.
     A veces el contexto puede reflejar una imagen negativa del individuo: los castigos, falta de demostraciones de afecto, excesiva crítica y baja valoración generan una baja autoestima, como reflejo de la que le demuestran, mermando la confianza y seguridad de nuestras capacidades.
   
    La autoestima determina el tipo de comunicación y relaciones con los demás, la asertividad.
Consiste en reconocer nuestros propios derechos y hacerlos valer, respetando los de los demás; sin manipular ni dejarnos manipular, sin violentarnos ni violentar.
     Todos tenemos derecho a tener nuestras opiniones y a comunicar ideas, pensamientos, creencias y emociones, sin obligar ni imponerlos a los demás; pues el mismo derecho tienen los demás.
   
     Dependiendo de la autoestima, nuestro estilo de relación puede ser pasivo (cuando nos callamos por no discutir), agresivo (imponiendo nuestro criterio como sea), agresivo-pasivo (nos callamos y al final explotamos) y asertivo.

Con baja autoestima y sin asertividad el mundo deviene grande. ¡Trabaja tu autoestima!


Comentarios

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...